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Los derechos humanos y el autismo

El día 2 de abril, es el día internacional del autismo; ésta condición de vida, encuadra en personas con capacidades diferentes, ¿Por qué?  porque no  son personitas que tengan sus capacidad jurídica accionada; la capacidad de ejercicio jurídicamente hablando marca el Código Civil, que la tendrán las personas que cuenten con la mayoría de edad, y cuenten totalmente con sus capacidades mentales, que no se vean nubladas bajo ninguna circunstancia (esto para cuidarlos de abusos y engaños o los despojen de sus bienes o de sus voluntades).

A lo largo de nuestra historia, hemos sido testigos de las fallas que son parte del ambiente social en el que nos desenvolvemos junto a los niños con discapacidad, con la gran diferencia de que ellos son víctimas de la desigualdad de oportunidades, la discriminación y la falta de respeto a la diversidad. El ambiente social en el que un niño nace, se desarrolla y llega a la adul-tez, tiene una influencia inmensa, pues somos todos los miembros de la sociedad los que creamos las normas, las costumbres y la integración delos niños en general

En el dos mil quince fue promulgada y publicada en el Diario Oficial de la Federación una legislación para proteger a los niños con autismo: Ley General para la Atención y Protección a Personas con la Condición del Espectro Autista

De acuerdo con estadísticas oficiales, en nuestro país 1 de cada 300 niños vive esta realidad, contempla la creación de una Comisión Intersecretarial integrada por las secretarías de Salud, Gobernación, Hacienda, Desarrollo Social, Educación Pública y del Trabajo, que tendrá como objetivo garantizar la ejecución de los programas en materia de atención a este sector de la población cada año se registran más de 6 mil nuevos casos

El que un niño tenga capacidades diferentes, no es indicativo para otorgarle un valor menor que a los niños con plenitud de capacidades; los niños con discapacidad merecen ser tratados con justicia aunque no con un trato igualitario, pues debemos vigilar que estos pequeños seres tengan a su alcance las herramientas y facilidades necesarias para que disfruten de una vida digna y sin prohibiciones

La lucha va encaminada a saber respetar y entender las diferencias entre los que convivimos día a día con ellos, diferencias que finalmente nos hacen ser sujetos, únicos, valiosos y miembros activos de una sociedad con derechos y obligaciones que debemos ejercer; necesitamos informar-nos y crear una cadena de conciencia en la que la principal labor sea ofrecer ayuda a los niños que están en condiciones diferentes, no mejores ni peores, sólo diferentes

Llevamos algún camino recorrido ya, pues si observamos en el pasado podemos notar un gran contraste, ya que antes del siglo XVII el niño no existía como sujeto, al siglo siguiente se toma en cuenta gracias a la educación, al auge de la escuela pública; para el siglo XIX se da la culminación de un proceso en el cual se toma en cuenta la infancia con derechos y cuidados.

Por esta preocupación y con el objeto de garantizar el respeto, cuidado y protección de los niños, la asamblea general de la Organización delas Naciones Unidas (ONU) aprueba documentos importantes que mar-can un parte aguas a nivel internacional, como la Declaración de los Derechos de los Niños que fue aprobada el 20 de noviembre de 1959 y la Convención de los Derechos de la Niñez en 1989, con esto se cambia la visión de los niños a sujetos de derechos, así mismo cambia la concepción de la infancia; su objetivo es sensibilizar en materia de protección infantil, pero aún falta mucho por hacer. La lucha no termina; en el año 2000 se aprueba la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y adolescentes; en el 2005 la ley General de la Personas con Discapacidad

Los principios generales que rigen estas leyes son:

No discriminación

Interés superior del niño

Participación infantil

Derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo

Enseñemos e inculquemos día a día, a nuestros niños, a las personas que tenemos en nuestro entorno, a convivir con personas con alguna condición diferente a nosotros; A NO JUZGAR, A NO DISCRIMINAR, a vivir, y convivir bajo el RESPETO a los demás.

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