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Las mujeres y el amor después de los cuarenta

el amorCuando una mujer llega a los cuarenta años, también llega a una etapa distinta, la manera en que ahora se ve y se viven las cosas son totalmente diferentes de como lo hacía a los treinta por ejemplo. Si alguien piensa que nos sentimos viejas se equivoca;  las mujeres de más de cuarenta no tenemos tiempo que perder, pero tampoco tenemos prisa.
Es esta edad cuando ya hemos obtenido cierta seguridad económica, la decisión de ser madres ya pasó, si decidimos tener hijos, estos ya son independientes… si tenemos pareja es porque nos acepta con todo lo que estamos viviendo y lo comparte. En esta etapa se vive una libertad de ataduras, del que dirán, libre de apegos innecesarios… de madurez en todos los sentidos.
Pero como no falta el grano en el arroz, si en esta etapa no tenemos pareja, tampoco nos negamos al llamado del amor… y si conocemos a quien nos llene el ojo,  no dudamos en darnos otra vez, no dudamos en compartir todo lo que tenemos para darle a esa persona tan especial.
Y es así como de pronto nos vemos expuestas una vez como cuando éramos quinceañeras, aunque ahora no usamos armas tan corrientes como mostrar nuestros atributos físicos para conquistar a un hombre…  usamos el cerebro, la sinceridad, compartimos las cosas bellas que hemos descubierto de la vida. Es aquí cuando más expuestas estamos, no falta el que se crea el macho alfa y nos haga pasar malos ratos engañándonos con una mujer más liberal o más atrevida que nosotras. Aquí la crítica no va para la mujer que ahora es nuestra rival sino contra el hombre que no acaba de definir lo que quiere: no sabe si busca una vecina de almohada, una mujer que le alegre la vista o una mujer que sea su compañera y le alegre el corazón.
Se les olvida que a esta edad no estamos para estos jueguitos, se les olvida que ahora seducimos con nuestra independencia, nuestra madurez, nuestra inteligencia y la ternura que hemos aprendido en nuestros muchos momentos de soledad, esa ternura que fuimos alimentando al pensar en un compañero para nuestros días… no solo para nuestras noches.
Y es a esta edad cuando nos llevamos muchas decepciones, mismas que por supuesto no toleraremos… es muy frustrante cuando estás en una etapa donde sabes lo que te gusta,  lo que no,  etapa en que vives y trabajas por y para ti misma, que llegue un hombre que te haga pensar que es lo que esperabas, te endulce el oído para que tú cedas a dar y darte una oportunidad… y cuando todo parece ir de lo mejor… llega la traición… y aunque a esta edad tardamos en tomar una relación con el calificativo de formal, de cualquier manera jugar un juego con reglas que nunca quisiste, es como una traición.
Pero qué se pensarán ciertos hombres que creen que pueden llegar a la vida de una mujer que no los necesita en su día a día, una mujer que solventa su vida y vive las consecuencias de sus decisiones y  creen que pueden llegar a voltear la vida de esta mujer  al revés para después alejarse con no más de un discúlpame en sus labios…como si una disculpa puede borrar el hecho de que van anulando nuestras ganas de intentar nuevamente jugar al amor, como si una disculpa pudiera borrar el fracaso, como si una disculpa pudiera borrar nuestra cara de tontas al tener que explicarnos que a pesar de no necesitar de un hombre nos dejamos embaucar.
Y es que a esta edad no necesitamos promesas de amor, necesitamos sentirnos especiales, pues lo somos… pero es difícil encontrar un hombre que pueda con lo mucho que puede ofrecer una mujer que ha llegado a los cuarenta con toda la experiencia de vida que significa lidiar y defender nuestra idea de que la mujer es valiosa y tan suficientemente inteligente para manejar su vida sola y acompañada… es inadmisible que usen la trampa del amor para hacernos caer en redes de hombres que a pesar de todo no saben lo que quieren. Hombres que creen que aún nos pueden engañar y que se los vamos a tolerar. Claro que no. Una mujer de cuarenta cuenta con la madurez, experiencia e inteligencia para saber que es una persona mucho más valiosa de lo que se ve a simple vista y no soporta que nadie le haga sentir menos de eso.
A esta edad ni el más grande amor nos puede derrotar, hemos aprendido a amar más con la razón que con el corazón. No se equivoquen… 

Sobre Alma Rosa Olvera Santos

Ganadora del III lugar en narrativa en el VI concurso internacional de poesía y narrativa VIVENCIAS, organizado por el Instituto Cultural Latinoamericano, en Junin, Buenos Aires Argentina con edición de audio libro antologado. Ganadora de mención especial en concurso internacional ELEGIDOS 2011 organizado por el Instituto Cultural Latinoamericano, en Junin, Buenos Aires Argentina con edición de libro antologado. Integrante de la Unión Hispanoamericana de Escritores y de la Sociedad Venezolana de Arte Internacional. He escrito algunos trabajos para programas de radio por internet en Centro y Sudamérica. Colaboradora en Visión de Mujer

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