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¿La madre perfecta?

Por Norma Lilia Tlalolini

@NormaLiliaT

¿La madre perfecta?
Norma Lilia TlatolilaniEse mito o creencia que la madre debe ser perfecta solo por ser madre, es una enorme carga para cualquiera, los errores o equivocaciones de ser humano pesan más solo por ser madre.
Ninguna mujer puede decir que lo es, no hay guía ni escuela que de esa perfección, en primer lugar por qué todos le hijos y en segundo lugar las circunstancias son distintas; por lo tanto no puede aplicarse el mismo método, trato o forma educativa, lo cual a veces es un grave problema dentro de las mismas familias, por las rivalidades entre hermanos que surgen de este trato distinto.
Si bien es cierto que las madres “deberían” de tratar a sus hijos por igual, esto es imposible; aunque “deben” existir reglas y parámetros de conducta, límites y consecuencias establecidas a las acciones y omisiones de los hijos, estos no tienen los mismos alcances, ni el mismo enfoque sobre alguna circunstancia en específico, ya sea por la edad, por su forma de integrar el conocimiento o asimilar lo que se le indique, sus capacidades físicas, emocionales, psicológicas y mentales no son las mismas.
Puede ser que en casa tengas tres hijos de los cuales el primero sea un excelente estudiante y muy responsable, y esto muchas ocasiones ni siquiera es por la educación recibida en casa, sino algo inherente a la propia naturaleza del individuo; el segundo hijo puede ser que no tenga un buen rendimiento aunque tú lo veas que siempre está estudiando y no logra elevar sus calificaciones; y el tercero no le agrade la escuela por el simple hecho de ser inquieto y que el método educativo le aburre.
En estos tres casos no puedes imponer un mismo trato de acuerdo a las calificaciones ya que para el primero obtener un 10 no es ningún problema, su capacidad y su naturaleza le permiten que esto le sea fácil, sin embargo tal vez para el segundo el obtener un 8 es un logro y realizó un gran esfuerzo para obtenerlo, el tercero logró un 6 y no le interesa.
Felicitar o premiar a cada uno por esta calificación puede causar conflictos en la idea de un trato igualitario, sin embargo si desde un inicio vemos los alcances de cada uno como individuo y no como un conjunto y los felicitamos no por la calificación, sino por el esfuerzo o interés por aprender, por saber y asimilar el conocimiento estaremos ayudando a nuestros hijos a respetar las diferencias entre ellos y apoyarse mutuamente.
Increíblemente a veces el tercero que tiene peores calificaciones, cuando es adulto lleva una mejor vida que el que obtenía mejores calificaciones, ya que tal vez uno desarrollo inteligencia intelectual y el otro desarrolló su inteligencia emocional, y al aplicar lo aprendido los resultados son distintos, el primero estaba acostumbrado a los logros y en su primer obstáculo se quiebra, sin embargo el tercero está acostumbrado a los retos y si es persistente no le importará cuantas veces tenga que volver a intentarlo sin sentirse mal, o puede suceder todo lo contrario, el chico de mejores calificaciones estar acostumbrado a un trabajo perfecto puede despuntar y el de peores calificaciones ya no esforzarse para lograr nada, todo esto depende del trato que se les de en el hogar.
El segundo hijo puede ser un adulto promedio, puede despuntar o hundirse y eso depende del trato que se le haya dado para impulsarlo o derrumbarlo al compararlo con sus hermanos o al fortalecer sus habilidades y capacidades, así como la seguridad en sí mismo.
Así es que este claro, ejemplo te muestra que como madre no puedes tener todas las respuestas ni mucho menos una guía a todas las circunstancias que se presenten y aceptarnos como seres humanos, quitándonos ese halo de divinidad y perfección hará que demos lo mejor de mostrar con nuestros mejores maestros, pero si esa carga de culpa al necesitar hacer todo perfecto solo por ser madres.
La mujer al convertirse en madre adopta una nueva responsabilidad para la que no se estudia, sino que, en el proceso es donde va adquiriendo experiencia; pero el ser madre no significa que deba anularse como mujer, esposa, novia, profesionista, hija, hermana, tía, sobrina, amiga, ser humano o esa niña que siempre vivirá en ella.
Disfruta tu maternidad y acéptate como un ser humano imperfecto, para que pierdas asumir con responsabilidad ese papel sin culpas, sin victimizar a nadie y tomando con amor el hecho de dar vida, de poder disfrutar es sis momentos y aprendizaje de ser mamá y sabiendo que no puedes dar lo qu no sabes o no tienes pero que puedes buscar la forma de mejorarte como persona y mostrárselos no sólo con palabras sino con el ejemplo, que si te equivocas, lo aceptes, lo afrontes y lo cambies para mostrarles eso mismo a tus hijos, sin necesidad de señalar, culpar o amargarte la vida.
Espero hayan tenido un extraordinario domingo entre semana como lo parecía este día que se festejó y reconoció el valor de las madres.

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